Estado Puro

CERRADO

Dónde - Pl. Canovas del Castillo, 4
Web - https://tapasenestadopuro.com/
Instagram - @estadopurorestaurante
Precio medio - 35€

Más allá de Sol y de la carrera de San Jerónimo, se encuentra Estado Puro, justo enfrente de Neptuno. Es el restaurante low-cost de Paco Roncero, chef que tiene su 2 estrellas Michelín en el Casino de Madrid, pero si no quieres pagar más de 100€ puedes venir, aunque es otro concepto, como vamos a ver ahora.

El local es bonito, lleno de peinetas y una terraza en la calle. Se está cómodo. La carta está pensada para tapear y pedir raciones, aunque tienes platos de pescado o carne más contundentes. Así, hay un surtido de croquetas, ensalada césar, ensaladilla rusa, patatas bravas, varios cortes de jamón y quesos…Los precios no son excesivamente altos, ya que nada llega a los 20€ si descartamos los platos principales. No obstante, tampoco las raciones son excesivamente grandes. Lo mejor es echarse un vistazo por su Instagram y ver qué es lo que más llama la atención visualmente.

Sobre mis elecciones, al final elegí bien, ya que el bloody mary de cerezas, una especie de gazpacho al que acompaña un pequeño tartar de gambas, está muy bueno con su toque picante y ácido. El bocatín de calamares es un must, bocado ligero y muy rico de sabor. Buen pan y buena mayonesa. El steak tartar es de los mejores que he probado, fuerte por el vino pero igualmente sabroso. Descarté la ensaladilla y las patatas bravas, me parecían algo simples. De postre, tarta de queso, lo más flojo sin duda. Sin base de galleta, la tarat no está mal, pero no es nada cremosa, sabe como la que haces tú en casa y no entra ni de lejos entre las mejores de Madrid. Al final, cuenta de 49€, tampoco está mal viendo la ubicación y el chef, aunque son platos tradicionales y mediterráneos con no demasiada innovación y que no va a suponer un antes y un después en tu viaje culinario.

En resumen, Estado Puro es un buen restaurante, pero no está entre mis descubrimientos del año, hay bastantes opciones mucho mejores en la capital. No impresiona, no sorprende, te gustará, pero considera otras opciones para tu próxima salida gastronómica por Madrid.






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