StreetXO

Dónde - C. de Serrano, 52
Web - https://streetxo.com/madrid/
Instagram - @streetxo_madrid.
Precio medio - 60 - 70€

Sé que he tardado muchísimo tiempo en traer StreetXO al blog, a pesar de que ya reseñé el donut o el roscón e incluso GoXO. Pero esto se soluciona ya con mi tercera visita a la versión low-cost (el restuarante caro y triestrellado es DiverXO) [SPOILER: Va a ser la entrada más larga del blog]

Primera Visita:

Mi primera vez en un restaurante de alta cocina ha sido en el StreetXO, del archiconocido David Muñoz. Después de esperar 40' en la cola (no hay reservas), entré a un local muy ecléctico. Es grande, y todo gira en torno a la cocina central, donde es un espectáculo ver a los cocineros trabajar. Cuando entras, te preguntan si quieres un cóctel, yo dije que sí. El que me tomé costó 7€, sin alcohol y con un toque picante. Delicioso y refrescante.

Respecto a la carta, no es muy extensa y te explica muy bien el plato, aunque los camareros (todos) son increíblemente atentos y te aconsejan (incluso cómo comer, aunque casi todo se come con las manos). Al final pedí el sándwich club y el saam ibérico. Magnífico el sándwich, con un sabor intenso y muy original. Muy de seguido llegó el saam, panceta a las brasas (el punto perfecto) con un mejillón encima y shittake, salsa picante y salsa tártara (riquísima).

Al final, 36€, nada caro a mi parecer, y comí muy bien. El mito que me contaron de que me quedaría con hambre se quedó en un mito.

Segunda Visita:

Mismo local, mismo concepto pero diferentes platos. Esta vez cayeron los dumplin, una maravilla de sabor y queda muy original arrebañar la salsa del lienzo. Era un plato del que tenía ganas y lo recomiendo totalmente. Lasaña, un poco más flojo, pero muy bueno en cualquier caso. Las vieiras son toda una explosión de sabor, con un toque picante y muy fresco. De postre (la primera vez no tenían postres) las violetas. Más correcto pero aun así muy rico de sabor, afrutado y fresco.

Tercera Visita:

2 años después, y cumpliendo la tradición, vuelvo al restaurante low-cost de Dabiz Muñoz. Sigue siendo igual de canalla, caótico y frenético, aunque el sistema de entrada ha cambiado debido al Covid. A las 12.30 abren para que te tomen los datos y vuelvas al restaurante a la 13.00 (apertura oficial) o más tarde, dependiendo de las personas que haya ese día (aunque siempre está a rebosar). Es un sistema parecido al de Nakeima y se puede decir que ya sí funciona con reservas. Como la carta sigue siendo más o menos la misma y está en la web, vamos con mis elecciones, totalmente diferentes a lo que ya pedí en 2017 y 2019.

Rollito Nem: Buenísimo. Son 4 rollitos con una gamba encima, dicho así parece una tontería pero está muy bueno, al igual que la salsa que viene en círculos. Indispensable pedir pan para arrebañar toda la salsa.

Croquetas Pedroche: Muy buenos bocados. Son croquetas por dentro muy líquidas, por eso no se pueden partir siquiera. En boca, te estalla todo el sabor. Están geniales.

Taco: Otro plato que está muy bueno, pica un poquito y tiene muchísimo sabor. Tanto este plato como el resto no llevan una gran descripción pero la cocina de Dabiz Muñoz es indescriptible, con tanto sabor y matiz. Es psra disfrutar.

Cheesecake XO: De tarta de queso poco, estás en StreetXO y tiene una pinta totalmente diferente, con guayaba, palomitas...En la práctica, está buenísima. Aunque no desbanca a Fismuler de mi Top personal, en originalidad y presentación no hay otra mejor que haya probado.

Brioche: Yeah, postre estrella y se nota. Cuatro bollitos deliciosos, super esponjosos con crema inglesa y muy calentitos. Viene con un tartar de mango que se echa a la crema inglesa cuando te has comido los bollitos. Tarda en hacerse, hay que pedirlo al principio y un truco es pedir dos postres, y comerte el otro postre antes para que se enfríe. Si no, te puedes quemar con la mini sartén.

En resumen, StreetXO es un must en Madrid. Estés de paso o vivas en la comunidad, tienes que ir. Es más barato que DiverXO, más fácil tema reserva y se mantiene la esencia de Dabiz Muñoz. Es su versión low -cost, pero como los platos no son demasiado grandes, acabas pidiendo varios platos y todos tienen una pinta genial, se hace carete. Pero, merece la pena por el ambiente, los sabores, las elaboraciones... Sólo me queda recomendarlo y pedirte que te subscribas al blog si todavía no lo has hecho.

¡RECOMENDADO! 👍
















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