Stroganoff Bar con Cava

CERRADO

Dónde - Calle de Augusto Figueroa, 20 
Web - https://stroganoffbar.es/ 
Instagram - @stroganoff_bar 
Precio medio - 20€ - 40€

No sé si hay muchos restaurantes rusos en Madrid, pero sin duda acudir a este restaurante es un acierto. A 12 minutos andando de Sol, en el barrio de Chueca se encuentra Stroganoff, restaurante con nombre de plato (del que hablaré más adelante) que ofrece comida típica del país. Platos como ensaladilla rusa, blinis, borsch...y, por supuesto, vodka, cava y cerveza rusa (Mors). 

El local es muy acogedor, de ambiente tranquilo durante la comida y parece un negocio familiar porque sólo se ve una camarera que según vi por Instagram, es también una de las dueñas. De la carta, me vine muy arriba y pedí tres platos, aunque acabé descartando los blinis a recomendación de la camarera. Volveré para probarlos junto con el pirog (una especie de empanada). Tomé:

Ligado de bacalao: Aperitivo que pone la casa. Hace buena intro a la comida aunque la ensaladilla enmascara demasiado al pescado. 

Ensaladilla rusa auténtica: Buen sabor, fresca y llena de matices. Quizás haya platos más interesantes en la cocina rusa, pero para una primera vez es recomendable. 

Stroganoff clásico con puré de patata trufada: Es un plato muy contundente. Se trata de una sopa con ternera y un limón para dar un toque cítrico con pan crujiente por encima (como hojaldre) y puré al lado. Hay que romper el pan y echar el puré en la sopa para comer todo junto. El puré normalito, el buen toque de la trufa es pequeño pero el Stroganoff en sí está bueno. 

Anna Pavlova: Es verdad que fresas y nata es siempre una apuesta ganadora, pero eso no quita que sea un postre muy rico. Haciendo honor a la bailarina rusa, consiste en merengue, nata, fresas y frutos rojos con una base escarchada muy crujiente. Un total acierto. 

Kvas de pan: La bebida que tomé, elaborada a partir de centeno. Su sabor me recuerda al pünsch alemán. No tiene alcohol. A modo de cerrar la comida te traen un bombón y un chupito de licor de fcafé con la cuenta.

En definitiva, restaurante ruso regentado por rusos y que, como anécdota, tenía varios comensales rusos. Disfrutarás de la comida del país, ya sea por primera vez o no. El único pero a destacar fue que la camarera debería haber tenido la mascarilla cubriendo boca y nariz; en estos tiempos hay que tener cuidado con estos detalles y evitar al máximo la propagación del virus. La dolorosa fue 37,25€, buen precio de acuerdo a la calidad de los platos. Disponible en El Tenedor.


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