Ruta Gastronómica por Pamplona, II
Ir de pintxos mola porque puedes tajarte bien, ves varios ambientes, vas a muchos bares, puedes incluso socializar...y en Pamplona puedes disfrutar de esta práctica si vas por las calles San Nicolás, Estafeta y la Plaza del Castillo. Básicamente, el casco viejo. Hay que destacar que hay decenas de bares, y es imposible cubrir todos en un único viaje, al igual que probar todos los pintxos. No obstante, de acuerdo a blogs y a guías, aquí traigo los cuatro mejores o más famosos y a los que fui en mi viaje a Pamplona.
Txoko: Primera parada, en la esquina de la Plaza del Castillo. Pintxo de pimientos verdes fritos y morcilla con foie. No tienen especialidad como tal, pide lo que más te llame la atención.
Sarriá: Su pintxo especial es el escombro, que es jamón, chorizo...puestos en pan a modo de bocadillo y a la plancha rápido. Demasiado graso, pero no está mal.
Río: La especialidad es el huevo frito, llevan más de un millón vendidos. Es un huevo cocido pasado por la fritura. Muy rico.
Gaucho: Acabé la ruta cerca de la Plaza del Castillo. En Gaucho me pedí su huevo trufado, una pasada, y un pintxo de bacalao ajoarriero con huevo. También brutal, aunque sus especialidades son el huevo trufado y el foie, que hay que pedir ya que no está en barra.
Ir de pintxos mola, ya lo he dicho, pero has de tener en cuenta que todos los bares, especialmente en fin de semana, están petados así que tendrás que sacar codos para hacerte hueco en la barra. Eso y, último consejo, la caña en Pamplona es más grande que la caña de Madrid, por lo que mejor pide zuritos, una medida más pequeña y lo agradecerás si no quieres volcar en el segundo bar. El precio medio de la caña son unos 2,20€ y, si vas a varios bares, es posible que te gastes unos 30€ en la noche.






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